
La llave de una habitación……ese lugar donde los sueños se hacen realidad, la imaginación, el deseo, la pasión desenfrenada a la que entregarse sin limitaciones. Traspasar la piel y entrar el uno en el otro en una danza de despertar sentidos. Si te miro, me miras, te veo, me ves, leerse en las miradas poemas de placer anclados en el interior. Si te acaricio te siento y me sientes, la piel se eriza con el contacto, un escalofrío recorriendo toda su superficie, sentir el calor de lo prohibido. Respirar, sentirse vivo, llenarse del aroma que desprenden las frutas maduradas listas para comer. Probar nuestros labios, beber en ellos, deshacerse en la dulzura de nuestras bocas. Romper el silencio entre gemidos y gritos de placer, escuchar los corazones agitados bombeando fuego por cada rincón de nuestros cuerpos.
Flotar sobre las sábanas, sobre tu cuerpo desnudo, empapándonos de placer, sujetando tu espalda, atada tú a la mía, penetrarte y sentir todo tu calor, toda tu humedad derramarse sobre mi, agitarme con gozosas embestidas, leernos esos poemas en los ojos entre gritos y gemidos que se escapan de nuestro interior. Oírnos desear que se alargue el orgasmo, que se encadene con otro, explotar de placer abrazado entre tus muslos, ardiendo en deseo toda tú me recorres por dentro extasiándome en furioso orgasmo, vaciándome dentro de ti. La quintaesencia del placer sostenida entre mis brazos.